Hay fechas, o períodos del año, que son realmente mágicos.
Estamos en uno de ellos.
Por algún motivo, en esta época, sentimos diferente. Somos diferentes.
Nos sale algo de algún lado (y esto contrasta absolutamente con mi post anterior) que nos da una luz de esperanza.
Podemos.
Podemos sentir cosas lindas. Tenemos ganas de expresarnos mas, y tal vez nos cuesta porque hace un año casi que perdimos la costumbre de hacerlo.
Tenemos ganas de dar, de sentir, de abrazar mas fuerte, de estar mas cerca.
Recordamos otras “Navidades” y sabemos como actuar, un poco autómatas al principio, y con más soltura después, alcanzando en tiempo record ese amor que tanto nos hace falta.
Recordamos los seres queridos que nos rodean, y tratamos de darles lo mas que podemos. También recordamos los que no están ya, pero fueron y siguen siendo protagonistas de nuestra Navidad interior. Porque ellos formaron parte del proceso en el cual la creamos. Y a ellos les damos nuestro pensamiento, nuestras emociones y ese tan particular sentimiento de ..sé que estás ahí, es Navidad y no podés no estar.
Los hombres hemos logrado frenar guerras aunque sea parcialmente con treguas navideñas.
Hemos logrado sentir más por los demás, que en toda la suma de los días del año.
Somos más compasivos con los que tienen menos, y dejamos pasar cosas ( que siempre pasan) un poco inadvertidas, porque no queremos manchar nuestro sentimiento tan especial.
Es que necesitamos sentirlo. Necesitamos dar sin esperar recibir, y el mágico efecto de boomerang que tiene el dar… das algo y recibís diez algos a cambio, porque así funciona la magia del Universo.
Y hablo de Universo porque quiero ser laico, aún cuando en mi corazón algo me dice que la fecha no es casualidad, y que el flaco Jesús tiene mucho que ver.
Está todo el año en mi teclado. Es el mismo Jesús que me acompañó el día de mi comunión y lo conservo.
Pero, en esta época, como a un amigo más, lo recuerdo intensamente.
No importan las religiones, no creo en ellas, pero al flaco no puedo evitar amarlo. Puede más que yo. Y tal vez eso signifique algo más profundo.
Tal vez, esté recibiendo mucho amor por todo lo que fue capaz de dar, incluso su vida.
Hay religiones que no creen en él. Hay otras que lo ven como profeta, o como un personaje histórico. Pero nadie duda de su existencia. De su presencia y de que fue un líder.
Ayer hablábamos de poder, de las formas en las que se busca, horripilantes por cierto, y hoy Laurita decía en un comentario que el poder no es para cualquiera. Y me acordé del flaco Jesús.
Que distinto es el poder que emana de sus actos de dar sin esperar nada a cambio, y como destruye el concepto de que no hay rey que dure cien años.
El era poderoso, pero su poder era auténtico, puro sin maniobras de ningún tipo, sin ataduras físicas o psicológicas, como cuidado!, han intentado adjudicarle a conveniencia propia. Claro, usar al flaco como estandarte es el fin de muchas obscuras intenciones.
Aprendí o siento al menos que no está para castigarme, que no me vigila y que me da fuerzas cuando se me van.
Me inspira hasta las lágrimas.
Hoy no sabía que escribir, hablé sin querer con él, y sentí estas ganas de que él fuera el tema.
No olvidemos que sea históricamente precisa la fecha o no, es lo de menos,y esta es la época del cumpleaños de un amigo.
Y pienso en la diferencia. Como logró el poder dando sin esperarlo y que diferentes actúan los “poderosos” de la vuelta. Si queres que te dé algo … prometeme obediencia y dame poder. El tema que ayer compartíamos.
Y esas acciones son las que a fin de cuentas logran ese cambio en nosotros. En Navidad.
Si pensáramos en él mas seguido, quizás pudiéramos repetir la frase de “todo el año es navidad” y hacerla real.
Si podemos lograrlo en esta fecha, deberíamos poder lograrlo siempre.
El verdadero poder se ejerce así, y como dice Laura, no es para cualquiera.
Sin gritos, sin amenazas, sin coaxiones, el tuvo, tiene y tendrá autoridad y poder.
Es que es al pedo, por suerte “reconocemos la autoridá cuando es buena” un viejo dicho gaucho.
Juan Pablo decía que la paz es posible porque el amor es posible.
Y podríamos citar a Ghandi, a Khalil Gibran, A Paulo Coelho o a Deepak Chopra.
A los que luchan por nuestro entorno, como Al Gore y Rajendra Pachauri.
La noche que tanto quiero por la paz que me da, y porque me gusta vivir a contramano, le deja paso a un nuevo día en este momento.
Me gusta ver cada día como el sol y el mar me regalan ese espectáculo, y a esta hora lo presiento para mi solo.
Un nuevo día, una nueva oportunidad.
Yo me voy a dormir, porque el psiquiatra me recomendó al menos de 12 a 14 horas por día. Además los rayos UV no van conmigo.
Hasta la vista babiessssssssssssss

PD: Que hoy haya hablado de cosas lindas no quiere decir que mis acreedores posean derecho alguno. Je.

    
Uruguay Blog basado en WordPress, RSS tech , RSS comments Diseño Gx3 An Online portfolio SevenSkies.