Y se fue. Al final se fue una de las personas “especiales” en los últimos años (y voy a obviar en este comentario su condición de periodista) .
El Sr. Sueiro, era un tipo diferente. Había pasado por algo que el resto de los demás no experimento, o muy pocos lo hicieron. Creo, y estoy seguro de no equivocarme, que hubo muchos mentirosos, y hubo otros que no.
Pero es difícil decir quien es o no es farsante.
Sueiro, tal vez, no tuviera la necesidad de serlo. Pero algunos piensan que sí.
Para los que no conocen a este Sr. en el año 1990 tuvo muerte clínica, o sea un paro cardio respiratorio, del que lograron sacarlo algunos minutos después. Estuvo clínicamente muerto. Y eso es absoluta verdad. Lo que se le discutía era lo que sucedió en esos minutos. Donde estuvo y que vió.
Un tema de fé, sin dudas, salvo que alguno lo haya experimentado, queda en eso. La fé.
Sueiro escribió libros, y divulgó su mensaje. Un mensaje que hizo enojar a muchos, provocó risas en otros pero que ayudó a muchas personas.
Algo así como cualquiera de nuestras acciones. Todas provocan algo diferente en las personas.
Pero mirándolo bien, o por lo menos desde el punto de vista que decidí mirarlo yo, me pregunto si no fue un acto de valentía el hecho de contar de la luz intensa y el sendero hacia ella cuando se encontraba clínicamente muerto.
Hay que tener huevos para decirlo. No es fácil pasar a ser el raro de la barra.
Salvo excepciones, porque algunos adoran figurar, todos callamos ese tipo de cosas que consideramos muy íntimas, y no me refiero sólo a esas experiencias.
La mística y la magia de cada uno es mucho más rica de lo que se muestra para afuera. Y seguramente muchos que lean o escuchen sabrán lo que pasa por sus mentes en este momento.
Pero son cosas que nos guardamos porque no queremos salir un solo centímetro del esquema programado por la sociedad de lo creíble, lo que puede ser demostrado Lo anti místico, y lo que nos ha hecho perder facultades mentales de mucho poder en sabiduría para no ser quemados en una hoguera a lo largo de los últimos siglos. Utilizamos promedialmente el 10 % de nuestro cerebro, y un 90 % del mismo y las capacidades que posee, nos son ajenas, a pesar de que es nuestro cerebro. Es como el músculo que no se ejercita. Termina atrofiado.
Sueiro fue mediático. Si, eso es cierto. Pero tal vez sincero, y si no hubiera sido mediático…no sabríamos su historia.
Brian Weiss, en sus libros habla de las existencias entre vidas. Eso incluye un concepto de reencarnación implícito, y de que algo sucede en ese estado etéreo. Que es? Pocos lo saben, y muchos de los que lo saben, prefieren callarlo. Y es cosa de cada uno.
Es cierto esto? Hay vida despues? Ya he expuesto mi posición de acuerdo a un amigo que tuvo esa experiencia y a quien creo sin dudar. No vió luces, ni senderos, pero tal vez cada cual imagine la forma de acuerdo a sus creencias. A fin de cuentas las formas no son importantes.
De última ya nos vamos a enterar…tarde o temprano.
Este post está dedicado a Sueiro que según lo que siempre describió, en vez de volver, decidió seguir su sendero y llegar a su luz.
See you!
“And I am not frightened of dying, any time will do,
I don’t mind.
Why should I be frightened of dying?
There’s no reason for it,
you’ve got to go sometime.”
“I never said I was frightened of dying.”
Pink Floyd - The Great Gig in the Sky

