Al igual que la canción de Hereford, son la esencia de las cosas y los cambios que suceden todo el tiempo. La vida es un cambio permanente y las posibilidades son infinitas. El libre albedrío, o llamado de otra manera,nuestra libertad de actuar, son los factores que gestan ese cambio, porque cada una de nuestras acciones, sumadas a las acciones de los demás y los cambios del entorno, van creando la realidad, que cuando percibimos…ya cambió.
Que existan universos paralelos como se cree es una posibilidad, pero creo que deberían ser infinitos dado que la cantidad de combinaciones formarían tiempos y espacios múltiples que existirían paralelamente.
Que impresión causa esto!
Nuestras existencias multiplicadas y nosotros viendo solo una?
Creo que la cosa sea mas inteligente. Cuando una realidad se consuma las otras desaparecen en forma instantánea. Tal vez no, pero quien lo puede saber. Entramos en terreno difícil.
Pero hablemos de lo que realmente podemos dominar. Esta existencia en particular y los cambios que podemos realizar en ella.
Oportunidades que permanentemente pasan a nuestro lado y no percibimos.
A veces están como “disfrazadas”, aunque me inclino a pensar que nosotros le damos forma en nuestra mente según nos parece y estas oportunidades llegan pasan y creímos que serían distintas.
Existen para todos los seres humanos, pero, algunos las disfrazamos mas que otros, y por eso las vemos menos, o las dejamos existir como son, y las percibimos instantáneamente.
Intuición y alerta. Dos factores que importan mucho. Y uno mas. Que consideramos que merecemos?
Intuición que naturalmente debemos desarrollar, alerta para actuar rápido y un profundo sentimiento de “me lo merezco” para que sea posible.
Tenemos, como cultura en general la tendencia a pensar subliminalmente que esto o aquello no es para nosotros.
Ser ricos por ejemplo. Creemos no merecerlo, o no estar capacitados de lograrlo. Ser amados por ejemplo, superar una enfermedad o un accidente que nos lastimó…por ejemplo.
La riqueza, es además relativa. No se trata de tener muchísimo dinero. Solo, y simplificando el tema, mas del que necesitamos.
No hay valores en monedas. Si tenés más dinero del que precisas sos rico! Tiene su lógica no? y Tenerlo significa la responsabilidad de dar. Porque vamos a tener para dar. Porque si damos volverá, y si vuelve podremos dar mas. O enriquecernos de otras formas, miles de ellas mas interesantes que una suculenta cuenta bancaria.
Pero volvamos a los cambios. Todos los días, si salimos a jugar nuestra vida con ganas, nos nfrentamos a situaciones extremas.
Sin dar nombres, hoy por ejemplo alguien conoció sin querer a uno de los millonarios más importantes del Río de la Plata, conversó pelotudeces durante rato y se forjó cierta afinidad momentánea. Este millonario no lo parecía. La sencillez impresionaba más que la opulencia. Despues de un rato, esta persona le propone reunirse con el “no millonario” porque en el transcurso de la conversación algunas cosas le parecieron interesantes. No es un cuento esto es real y sucedió hoy.
Cuando el millonario se fue de la reunion, se acercaron otros amigos a preguntar de que habían hablado. La respuesta fue “de cualquier cosa, que se yo…boludeces”. Sabes quien era? No, … cuando el nombre se mencionó, fue inesperado. Difícil de creer. Oportunidades. Tal vez si se hubiera sabido su condición, cualquiera “actuaría”. No sería capaz de expresarse con libertad, y decir lo que piensa. Ja ja. Y así pasa a ser un alcahuete interesado más.
Es raro? no, es natural. Solo que formamos una imagen de las cosas que esta equivocada respecto a como realmente es.
No se si voy a escribir en estos días. Si sale esa necesidad de decir cosas, sin duda, si no fuera así es porque voy a dedicarme a disfrutar de lo importante de mivida en una fecha mas que especial. Y lo importante son familia y amigos (humanos y otras especies).
Antes de que sea Navidad, quiero compartir un regalo que creo tiene mucho valor, por lo menos para mí.Y además me motivó a hablar de este tema hoy.
Hace unos años, algunas circunstancias me llevaron a entrar en contacto con una persona muy especial. Un brasileño sencillo, humano y dedicado a ayudar a los demás.
Comparto el email que hoy me llegó de Paulo Coelho.
Les deseo una Navidad muy “sentida” como tal. Eso será sin dudas una forma más clara de decir, Feliz Navidad.
Gracias a todos
Hasta la vista Babiessssssssssssss
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from Paulo Coelho <paulo@suemailpersonal.com>
reply-to Paulo Coelho <paulo@suemailpersonal.com>
to Daniel Varela Uruguai <daniel@miemailpersonal.com>,
date Dec 21, 2007 4:59 PM
subject Cuento de Navidad
Estimado Daniel
En primer lugar, le deseo Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo. Como forma de agradecer la difusión recibida durante el año 2007, le estoy enviando personalmente este e mail con un cuento de Navidad que escribí para las columnas periodísticas que publico en diarios de todo el mundo,es este mi pequeño regalo para esta Navidad.
Un fuerte abrazo,
Paulo Coelho
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El Juglar de Nuestra Señora
Cuenta una leyenda que, en el país que hoy conocemos como Austria, era costumbre que la familia Burkhard (compuesta por un hombre, una mujer y un niño) animase las ferias navideñas recitando poesías, cantando baladas de antiguos trovadores, y haciendo malabarismos que divertían a todo el mundo. Por supuesto, nunca sobraba dinero para comprar regalos, pero el hombre siempre le decía a su hijo:
-¿Tú sabes por qué el saco de Papá Noel nunca termina de vaciarse, con la de niños que hay en el mundo? Pues porque, aunque está lleno de juguetes, a veces también deben entregarse algunas cosas más importantes, que son los llamados “regalos invisibles”. A un hogar dividido, él lleva armonía y paz en la noche más santa del año cristiano. Donde falta amor, él deposita una semilla de fe en el corazón de los niños. Donde el futuro parece negro e incierto, él lleva la esperanza. En nuestro caso, cuando Papá Noel nos viene a visitar, al día siguiente todos nos sentimos contentos por continuar vivos y por poder realizar nuestra trabajo, que es el de alegrar a las personas. Que esto nunca se te olvide.
Pasó el tiempo, el niño se transformó en un muchacho, y cierto día la familia pasó por delante de la imponente abadía de Melk, que acababa de ser construida.
-Padre, ¿recuerda usted que hace muchos años me contó la historia de Papá Noel y sus regalos invisibles? Creo que cierta vez yo recibí uno de estos regalos: la vocación de hacerme religioso. ¿Le contrariaría mucho a usted si en este momento diera el primer paso hacia lo que siempre he soñado?
Aunque la compañía de su hijo les hacía mucha falta, los padres comprendieron y respetaron su deseo. Llamaron a la puerta del convento, y fueron recibidos con generosidad y amor por los monjes, que aceptaron al joven Buckhard como novicio.
Llegó la víspera de la Navidad y, justamente ese día, se obró en Melk un milagro muy especial: Nuestra Señora, llevando al Niño Jesús en brazos, decidió bajar a la Tierra para visitar el monasterio.
Sin poder disimular su orgullo, todos los religiosos hicieron una gran fila, y cada uno de ellos se iba postrando ante la Virgen, procurando homenajear a la Madre y al Niño. Uno de ellos les mostró las bellas pinturas que decoraban el local, otro les llevó un ejemplar de una Biblia que había requerido cien años de trabajo para ser manuscrita e ilustrada, y un tercero recitó de corrido el nombre de todos los santos.
Al final de la fila, el joven Buckhard aguardaba ansioso. Sus padres eran personas simples, y sólo le habían enseñado a lanzar bolas a lo alto para hacer con ellas algunos malabares.
Cuando le tocó el turno, los otros religiosos querían poner fin a los homenajes, pues el antiguo malabarista no tenía nada importante que decir, y podría dañar la imagen del convento. Sin embargo, también él sentía en lo más hondo una fuerte necesidad de ofrecerles a Jesús y a la Virgen algo de sí mismo.
Avergonzado, sintiendo la mirada recriminatoria de sus hermanos, se sacó algunas naranjas de los bolsillos y comenzó a arrojarlas hacia arriba para atraparlas a continuación, creando un bonito círculo en el aire, al igual que solía hacer cuando él y su familia caminaban por las ferias de la región.
Fue sólo entonces cuando el Niño Jesús empezó a aplaudir de alegría en el regazo de Nuestra Señora. Y fue sólo a este muchacho a quien la Virgen María le extendió los brazos y le permitió sostener durante un tiempo al Niño, que no dejaba de sonreír.
La leyenda termina diciendo que, por causa de este milagro, cada doscientos años, un nuevo Buckhard llama a la puerta de Melk, y es admitido, y mientras permanece allí tiene el don de alegrar el ánimo de todos los que lo conocen.
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Creo que leer a Paulo Coelho debería ser obligatorio.
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