No suena muy bien, pero existen. Odiamos los obstáculos, nos parecen castigos que no merecemos, o que merecemos y no esperábamos.
Los obstáculos son parte de la vida de cualquier ser viviente.
Tenemos dos formas de actuar ante los obstáculos. Frenar y dejar que nos venzan o enfrentarlos y vencerlos. O morir en el intento…pero dando pelea.
Los obstáculos nunca son tan enormes.
Tenemos una tendencia a verlos magnificados, pero es psicológico. No es real.
A modo de ejemplo piensen en algún obstáculo que hayan tenido, como lo superaron, y véanlo desde el punto de vista actual. Generalmente, no fue para tanto, era más fácil de lo que esperábamos.
Algunos obstáculos son mas largos que otros, y superarlos nos lleva mas tiempo. Pero podemos superarlos, siempre.
Algunos obstáculos se repiten, y tal vez sea porque no los superamos como debíamos, y…l aprueba llega otra vez, hasta que seamos lo suficientemente fuertes para vencerlos. Y eso es muy bueno, porque ahí nos damos cuenta que siempre hay otra oportunidad para hacerlo.
Un obstaculo superado como debe ser, no se presenta otra vez, y nos resulta sencillo pensar que tan fácil fue superarlo.
Además son muy especiales, y deberían ser bienvenidos, porque son las motivaciones que necesitamos para cambiar nuestro entorno, y mejorarlo. La oportunidad de cambio. Un obstáculo es bueno entonces?
Y, si, creo que si. Depende cual sea nuestra actitud.
Obstaculos, problemas y otras yerbas que nos suceden a diario, no hacen otra cosa que enriquecernos, enseñarnos, darnos valor, demostrarnos hasta que punto podemos, y volver a intentarlo.
Son además la comparación posible a los momentos de paz. Sin obstáculos, no apreciaríamos la paz, el bienestar, la felicidad.
Porque eludirlos? Porque siempre tratamos de postergar esos intentos de solución.
El mundo cambia a cada segundo, esos cambios traen consigo estos problemas, y son parte de nuestra existencia.
Pero tenemos que aprender a caminar sobre los obstáculos, sobre terreno inseguro. Salir de la abulia y conquistar el mundo que nos espera.
Hacerlo en calma y sin apuro, pero sin pausas luego que lo enfrentamos.
Todo, absolutamente todo tiene una solución. Menos una cosa. Y esa cosa, es la muerte, y no podemos darle solución ni enfrentarla (casi… solo casi no se le vence, pero se le puede pelear duro…).
Y como no tiene solución, solo la peleamos por principio, y sin solución a nuestro alcance es un obstáculo que deja de ser nuestro objetivo a solucionar. No podemos…no nos corresponde.
Hay obstáculos, piedras que ponen en nuestro camino de vida que nos hacen cambiar mucho.
Nuestra vida se transforma, ya no somos lo que éramos, pero seguimos ahí, peleando. Y tal vez lo que éramos, no era lo que teníamos que ser. Y por eso nos pasa lo que nos pasa.
Enfrentemos sin miedo, y sin confianzas desmedidas. Los obstáculos son batallas que debemos vencer, y no está bien perderlas por confiarnos demasiado o subestimar el tema.
Intuición, alerta y acción.
Tenemos cada día el poder de cambiarlo todo. Hay un instante mágico en el que podemos hacer los cambios.
Si tenemos la suficiente calma en la mente y en el alma, seguramente va a ser fácil reconocerlo.
Y después que tomamos esa decisión, después que asumimos esa lucha, no demos marcha atrás.
Lo único que es condición, como ya dije, según me parece, es que esa lucha nos de algo bueno a nosotros y sea de beneficio para alguien mas.
Miremos nuestros problemas con valor, con astucia, y escuchando esa voz interna que vamos a lograr solo estando en calma.
Una sola acción de nuestra parte, por pequeña que sea, puede ser muy poderosa si estamos en calma.
Deepak Chopra pone un ejemplo que me gusta mucho.
Queremos un efecto a nuestra acción. Y pone dos situaciones.
La calma. Estamos frente a un lago en calma, arrojamos una pequeña piedra, y al caer en el lago vemos todo el poder de esa acción. Círculos concéntricos comienzan a expandirse al infinito, y abarcan poco poco una superficie que n siquiera imaginábamos.
Nuestra acción hecha en clama tuvo mucha repercusión.
Sin embargo, imaginemos que podemos arrojar un edificio de 10 pisos a un mar embravecido con grandes olas de 10 mts de alto. Lo contrario de la calma. Seguramente, el edificio se hunda y no veamos ningún efecto salvo un poco mas de espuma.
Significativo, no?
Me gusta pensar en eso.
Hasta la vista babiessssssssssssssssssssss
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