A lo largo de mi vida, como todos, tuve obstáculos que enfrentar. Algunos de mayor magnitud, otros tremendamente magnos y otros mas “cotidianos” que suelen suceder con frecuencia.
Todos tienen algo en común.
Son contradicciones a mis planes preconcebidos.
Son muy rompe huevos en muchos casos (casi todos)
Son cosas que después de un tiempo agradezco que hayan sucedido o al menos no las veo tan mal.
Claro, algunos los superé y otros los tengo pendientes, pero sé que voy a enfrentarlos otra vez tarde o temprano.
Los que superé y aún los que no logré superar, me dejaron cosas positivas. Aprendí.
Aprendí a vencerlos, o, al menos, aprendí que podría haberlos vencido si no hubiera actuado como un idiota.
Cada uno de ellos, aún los apocalípticos, ja ja, me hicieron ver que era el momento, la oportunidad de patear la mesa y cambiar algo que me frenaba, anquilosaba, me apoltronaba y no me dejaba vivir de la manera que pretendo..o debo hacerlo.
Oportunidades, siempre fueron oportunidades de cambiar, de avanzar, de dar un paso al frente.
Aún una patada en el culo es un paso hacia adelante. Solo procuré estar a dos o tres pasos del precipicio…je.
Grandes o pequeños, los obstáculos son momentos mágicos, que se presentan frecuentemente y son los únicos momentos, dada su magia, que nos permiten tomar decisiones que luego veremos como “grandes decisiones” aún cuando no percibamos eso en el momento.
Problemas, si.
Molestan, si.
Perturban…también.
Pero nos abren puertas que de otra manera no serían abiertas.
Todos somos boludos, hasta los más considerados “responsables”, porque la palabra responsabilidad se parece mucho a máquina y rutina, o sea, robótica, algo que los que tienen algo de poder aman en nosotros.
Sueñan con el perfecto robot, que no piense mas que básicamete, que no se canse, que no se excite con compañeros robots del trabajo, que cumpla su función y que mañana con robótica puntualidad, esté listo y aceitado para seguir.
Ellos, también son robots, de otros robots que a fin de cuentas forman una pirámide cuya cúspide es borrosa y no se sabe bien quien la ocupa. El más poderoso no existe o al menos son varios, o capaz que no me lo presentaron.
Basándome en esto, somos títeres programados desde niños por una maquinaria social, de una “Matrix” si les gustó el film, donde se nace, se hace y se muere.
Todo con esquemas preconcebidos, porque hay una edad para aprender, otra para desarrollar artes sexuales, otra para aplicarlas y formar mas robotitos, otra para cumplir con “nuestro objetivo” (o sea laburar en cosas al pedo para que la máquina siga funcionando) generalmente por poco y al bajo precio de la necesidad.
Así nos prostituímos legalmente en nuestra vida. Así está pensado por la política-religión-sociedad y así parece estar bien.
Podríamos hablar horas de esto, y los ejemplos sobran.
Pero por suerte existen los obstáculos.
Creo, que nuestra mas intima esencia los provoca. Nos queda ese instinto aún. Y si no somos nostros es alguien…Dios,in example, que se emboló de vernos tan estúpidos y decidió pegarnos un empujón para que reaccionemos.
Cuando el obstáculo es grande, y seguro que a todos nos pasó, reaccionamos. Y de como sea nuestra reacción depende de los resultados que obtengamos.
El obstáculo es un golpe que recibimos. Claro que necesitamos un instante para recuperarnos, y después es nuestra más profunda responsabilidad obtener beneficios de ese traspié.
Si nos dejamos estar, si seguimos lamentando lo que perdimos, si no actuamos en nuestro favor, nadie va a hacer eso por nosotros.
Una pequeña acción, en el momento preciso y hecha con calma, puede cambiar nuestro mundo personal y el de los que nos rodean.
Hechos a imagen y semejanza… remember? No remienden situaciones! Lo que pasó, ya pasó.
No mendiguemos en la vida.
No pidamos que otros solucionen nuestros problemas (no significa esto no pedir ayuda si es necesario).
Enfrentemos, ejercitemos neuronas y a buscar soluciones. Siempre un poco antes o después, van a estar ahí.
El tipo aprieta, pero no ahorca.Y cuando nos agarra del cogote poniendonos así un obstáculo, interpretemos que nos dice “no podés ser tan boludoooooo… ya no te aguanto mas así!”
Pensemos que es importante (es fácil..son las cosas que nos dan alegría) y obviemos lo demás o al menos demos a eso la importancia que merece y nada más.
Todo es relativo. Cada uno va a saber como funciona esto en su universo personal.
Es un momento de cambios, los vamos a ver en unos cuatro años más y no refiere a política.
Seamos dignos con nosotros mismos, porque así podremos ser dignos con el mundo.
No es fácil. Si el psiquiatra no me lo explica mejor, capaz que alguno de Uds. si..
hasta la vista babiessssssssssssssss

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