Tengo una obsesión con este tema.
Por alguna razón (posiblemente la edad..je) nos equivocamos en la forma de construir este presente y estamos sufriendo consecuencias nosotros y los que vienen después de nosotros.
A veces me gusta comparar lo que era el mundo antes y lo que hicimos de él.
No creo que sea irreversible el asunto, y además de eso nadie va a querer revertirlo.
Pero algo funciona mal, y es fácil de identificar que es.
Nuestra mente fue hecha cautiva.

Alguien en algun lugar dijo: “hay que crear la necesidad, y después vender lo que es necesario”. Hay que crear la necesidad… Cruel, no?

Se puede crear una enfermedad crónica, para luego vender el remedio de por vida.

Tal cual suena. La mente está razonando ilógicamente y mas que ilógica en nuestra contra. Está confundida.

Me acordé de que cuando iba a la escuela nos obligaban a todos a usar el mismo modelo zapatos, por ejemplo.
Y empecé a preguntarme a quién se le habría ocurrido esa boludez…
Si cada uno tiene sus gustos y demás pensamientos negativos sobre la norma que se me ocurrieron y que vinieron de golpe atacando ese tipo de conducta.
Pensé también que se buscaba con eso.
Igualar, no competir a ver si son mas lindos mas caros o de mejor marca.
Bueno. también pensé que el comunismo se trata en esencia de eso. Y me acordé de Marx y de los que en su nombre ensuciaron un ideal y lo hicieron imposible.
O capaz que era bueno, pero una utopía no aplicable. No lo sé.
Una taradez pensar en eso, puede ser, sin dudas.
Algo que me hizo pisar la tierra y pensar de que a pesar que tengo pocos zapatos tengo demasiados, o más de lo que necesito.
O sea, soy un millonario en materia de calzados. Y pensé en otras cosas que tengo, cosas simples como camisas…demasiadas, vaqueros… 5… dos viejos y tres mas o menos nuevos y son muchos. Además me gusta usar los rotosos y esos son mis dos favoritos que alterno entre lavados….
Que pasa? soy millonario en vaqueros?
Y así seguía. Y todo lo que necesito, está y hasta demás. Y reitero, que quede claro que mi guardarropas es escaso, austero y me jode comprarme ropa y ni que hablar en pensar que ponerme… pa! lo que manotee antes. Listo.
En realidad esta sensación me revolvió pensando en ideales como la igualdad, y lo parejo de las personas. Claro, el comunismo marxista era perfecto?. O en otras palabras, era perfecto no ser un perfecto consumista.
Porque deja secuelas que pueden ser perjudiciales, aún más que el tabaco, Taba.
Antes no aplicábamos el marxismo en Uruguay, ahora tampoco, menos que nunca creo.
Y antes aun sin aplicarlo, eramos austeros y menos diferentes que los demás, y teníamos un sentido de la competencia deportiva con otros, y no competencias personales.
Claro, este cambio generó ansiedad (todo es poco, todo debe ser ya) y con ella se fue la capacidad de acariciar un sueño durante algo de tiempo. Cuando se hacía realidad, aunque fuera una pavada, era importante y lo apreciábamos más.
Ahora es rápido, y si no lo es, no existe.
Antes el tío hacía pizza, y esperábamos a que estuviera pronta, mirando el horno de leña y cuando llegaba era tiempo de disfrute… pizza, vino y familia. Lindo.
Ahora, solo la pido por teléfono y ya está. En diez minutos llega en cinco me la como y sigo mirando a Tinelli.
Ese fue el cambio.
Nada en contra de Tinelli y las pizzerías, aclaro.
Porque antes había pizzerías para cuando íbamos al cine, o algún día especial.
Papá nos llevaba a comer a todos cuando terminaba de pagar el préstamo cada año. Quizás celebraba su triunfo, o quizás su orgullo de buen pagador.
Hoy si no pagas te puede ir mal, no hay duda, pero es más fácil que te festejen la joda que la honestidad.
Si hiciste un negocio bueno para vos celebrás, aunque alguno se quiera matar? No es que queramos que eso pase, pero si pasa es porque no supo perder.

Porque el eslogan “Negocios son negocios” es uno de los nuevos dogmas o mandamientos.
Eso cambió.
Los zapatos, el televisor, la ropa y el auto, se arreglaban siempre.
Hoy tiras y al auto le haces mantenimiento hasta que lo cambies.
Eso cambio.
Y cambiaron mas cosas. Antes una persona muy pudiente vivía parecido al menos pudiente.
Y algunos no, pero eran minoría y siguen aún hoy en día en su secta millonaria de minorías.
Sentía que las posibilidades eran para todos.
No conocía gente con stress.
No conocía directamente gente en manos de psicólogos o psiquiatras.
La gente medicada crónicamente, eran excepciones a la regla.
Normalmente te tomabas un remedio hasta que te curabas. Ahora nadie se termina curando.
Los drogadictos vivían en Estados Unidos.
Los asesinatos en serie eran en Europa.
La calle repleta de mendigos, sucedía solo en India.
Ahí no se puede caminar ni de día (menos de noche, of course).. nos referíamos a algún oscuro barrio neoyorquino. Acá se podía.
También podíamos coparnos al escuchar una canción si aditivos extra.
Teníamos la capacidad de sorprendernos.
El sexo era un tabú, pero nos calentábamos más.
Ver unas lolas, nos dejaba como locos.
Un corte de luz, dejaba espacio para charlar con los demás, porque ya había televisión y pelotudos (capo cómicos uruguayos & argentinos I mean) hacían las delicias de todos y nos hacían apuntar la mirada a la tv de mierda. Y cuando alguien la criticaba era igual que hoy, un boludo.
Ya estábamos infectados y no nos dábamos cuenta.
Le creíamos a los curas, los políticos, y a la autoridad.
Y usábamos el mismo modelo de zapatos.

Todo es como diferente ahora.
Que crueldad no?

Podemos volver atrás? No. Vamos hacia el futuro. Tenemos que cambiar la cabeza.
Creo que depende de cuanto podamos aislarnos de la matrix en la que vivimos y renunciar a algunas de sus bondades.
Tengo la sensación de que las mentes están cautivas por un sistema que podría haber sido ideado por Lex Luthor para dominar el mundo.
Dominar el mundo, je. Que boludo Lex Luthor… para que pelear con Súperman??? era mucho más fácil, no?
Hasta la vista babiessssssssssssss

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No he escrito por algunos días. No me resulta fácil en esta época del año por algunos motivos personales

Además… estoy muuuy vago, y solo se me ocurre pensar que me gusta, que no me gusta y que me gustaría. Por eso pensé lo que me resultó más importante. No creo que esto importe dado que cada uno tiene sus prioridades, pero escribirlo y hablarlo era algo que tenía atravesado en la garganta.

Y no me aguanto eso.

No me gustan los que dicen tener la verdad perfecta.

Me gusta mas la gente que duda. Me gustan las preguntas de los pendex, el tener la cabeza abierta a todo y no creer en nada a la vez.

Me gusta la “gnosis” como principio.

No me gustan los nuevos ricos idiotas (hay de los otros), y menos al mundo de occidente mirando con desprecio al resto del mundo. No me gustan los “capos” del derroche y el consumismo, los que se miden por lo que tienen y no por lo que son. No me gustan los turistas, todos tienen cara de idiotas o son idiotas. Me gustan mas los viajeros y los aventureros del viaje interior o exterior. Me gustan mucho los que supieron aprender de su sufrimiento porque así han abierto su conciencia real y verdadera. No me gustan los que ocultan su miedo a lo desconocido con argumentos boludos y además violencia. Me gustan los “valientes de palabra”, los que tienen huevos. No me gustan los nacionalismos o… los que utilizan las banderas como arma. Me preocupa demasiado la doble interpretación que dan a los símbolos. Me gustan los que tienen como patria sus pies. No existe otra…

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Me gusta lo que es políticamente incorrecto. Odio los fanatismos religiosos. Me desagradan los dogmas o verdades inmutables…no existen!. No me gusta que no haya sacerdotisas, la mujer es especialmente una sacerdotisa. Me gusta la capacidad de los que pueden generar algo que sea sagrado. Me gusta el equilibrio de la naturaleza y lo represento con el Yin y Yang. Me gusta quienes saben que es más importante recorrer el camino que la meta final. Desprecio especialmente porque “No” me gustan quienes viven generando miedo para gobernar. Me gusta la espiritualidad del budismo… no hay dioses. Me gusta la filosofía que me hace llorar. Me da paz saber que soy eterno. Me gusta la risa espontánea por alguna boludez. Me gustan las minas que se animan, después de siglos de …esclavitud?. No me gustan los violentos y a pesar de eso me pongo violento a veces, y además desprecio profundamente a los que desprecian a los diferentes. Me gustan los poetas desconocidos que siempre parecen locos. Me atrae la noche y el tabaco.

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Me gustaría el fin de la prostitución en todas sus formas, aún en los empleos y no me refiero solo a prostitución sexual. No me gusta “este” capitalismo voraz que mira a la gente como consumidores. Me gustan las mayorías si respetan a las minorías y al revés lo mismo. No me gustan los imperios ni las guerras “por las dudas”.

Me gusta la unión de mi familia, es mi mayor riqueza.

Me gusta la fidelidad de mi perra.

Me gusta la fidelidad de todos los perros y cuanto pueden enseñarme. Amo el silencio y la soledad que necesito. Me gusta como se emocionan los niños y además no lo ocultan, y trato de ser igual a ellos, capaz que aún tengo algún sentimiento.Y lo tengo, pero solo lo expreso con niños y perros además de otros animales, solo porque el ser humano me provoca desconfianza. Me gustaría conocerme mucho mas escuchándome a mi mismo y también a los demás, no tener prejuicios para hacer de cada cosa personal, un acto perfecto, pero no siempre me sale. Me gusta trabajar porque siento que no importa lo que haga a alguien le va a hecer bien, y a mi primero que a todos. Me gusta encontrar en las cosas simples las grandes cosas de la inmortalidad…
Pero..a quien carajo le puede importar!
Ja!
Hasta la vista babiessssssssssssssssss
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