Elton John no estaría de acuerdo. Para él, según dice la letra de la canción, la palabra más difícil es “perdón”.
Y si, no voy a negar que “perdón” es una palabra difícil.
Pero no creo que se la “más” difícil.
Creo, en lo personal, que la más difícil es “No”.
Capaz que es un poco de consecuencia del estilo de vida que hoy llevamos. Esta especie de esclavitud encubierta, de dominio psicológico mediático, y de tantas otras cosas que quizás ni cuenta me doy.
Es un bombardeo de conceptos que me cuesta asimilar, no se que es bueno, no se que es malo.
No se quien es el bueno ni quien es el malo.
Parece locura. Puede que lo sea.
Pero la difícil y mágica palabra del “no”, puede ayudar mucho a resolver mi enigma.
No.
Dos letras que cambian el curso de la vida, mucho más que el sí, dadas las circunstancias.
Por ejemplo pienso en un empleado de bajo rango, a quien cuyo jefe ordena hacer algo que él sabe, (los dos saben) está fuera de la ética.
Puede ser una boludez, como vigilar a fulano o fulana, para ver que hace o no hace.
El empleado tiene mil excusas para decir “si” .
Por poner algunas, no quiere perder su trabajo, es una orden y la cumplo, de última no es muy amigo/a , que se arregle si hace cagadas, o el clásico… esto es por el bien de todos… me hace acordar a Portales y Olmedo con aquella frase de ” el puesto de gerente….ahhh, el puesto de gerente es ….casi… suyo!…
En realidad, el caso anterior es el típico alcahuete, o el dominado, esclavizado, desgraciado sometido y sin huevos, que no sabe decir No.
No le gusta lo que va hacer, pero… se pone excusas para hacerlo. No sabe decir No, porque para eso hay que tener huevos. Y no es tan así. No se precisan tantos. Es sólo práctica. Decir No cuando hay que decir No esta bien. Y es la única respuesta.
Es la palabra que nos hace…libres de mente. Nos libera de esa coaxión psicológica a la que estamos sometidos.
Si sometidos, absolutamente esclavos, mucho más que los que llegaron de África hace tantos años. Más esclavos, porque su esclavitud era física, y podía solucionarse, la nuestra es psicológica, y no hay peor esclavitud ni cárcel.
Somos esclavos, en el ejemplo anterior, porque si perdemos el trabajo por decir NO, no hay mas auto, no más shoppings, no pagas el alquiler, el colegio, te cortan la luz,…noooo digo si y me evito de todos estos problemas. También renuncio a mi libertad.
Pasa lo mismo si en una pareja uno no quiere sexo y el otro si.
Y el que no quiere no tiene el valor de decir No.
No vas a ser menos macho ni menos hembra.
No estas incumpliendo tu matrimonio.
No estás despreciando a nadie.
Solo no querés y listo. Cual es?
La libido es así.
Y lo que por las buenas y mutuo deseo es espectacular, se convierte en una violación consentida por apremio psicológico. Y terminas teniendo asco a esa persona. O terminan teniéndote asco si estas provocando eso.
No esta considerado delito. Pero es una acción tan perversa que me irrita y no quiero imaginar cuantas situaciones así se viven a diario en Montevideo, o en Uruguay, o en Latino América, o… en el mundo.
No
La palabra difícil, pero existente.
No
La palabra mágica de la libertad.
No
La palabra esencia de nuestros derechos inherentes y más íntimos.
No hay que temerle al no.
Creo que la gente se sorprendería el poder que tiene.
Creo que también sería sorpresa la reacción no esperada de respeto de parte de la otra persona.
No, tajante, concreto. Es no.
Vale la pena prepararse, y probar.
Decí no.
Repetilo hasta que te canses. Es tu derecho mientras no jodas a nadie.
NO?
ja
Hata la vista babiesssssssssssssss

    
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