A modo de rapidísimo resúmen, “El Alquimista” de Paulo Coelho, nos enseña entre muchas otras cosas que lo que de pronto buscamos en el confín del mundo, estaba más cerca de lo que pensabamos.
Y si uno lo piensa un poco, es verdad.
Tuve un sueño horrible, se los cuento.
Soñé que nos mentían y que creer en algo o alguien…uhmmm estaba difícil.
Y no me refiero a creer o no, en la gente que nos rodea.
Me refiero a creer en poderes mundiales, sean estos políticos, religiosos, etc.
Porqué no creemos?
O bueno, mejor dicho porqué algunos en mi sueño no creían?
Si comenzamos a enumerar no tiene fin. Pero algunas cosas que soñé eran las “pruebas” de que jamás el hombre piso la Luna, o que los atentados de las torres gemelas, Pentágono, Atocha, Londres, la matanza de 200 niños en la escuela de Europa Oriental….bueno, en realidad existieron, pero, quien fue, quien no fue, o quienes fueron o quienes dejaron de ser.
Bin Laden vive?, Mataron a Hussein?, Yabran? son excusas, mentiras, distracciones, formas de “manejar” la democracia?
La opinión pública se maneja fácil. Compramos determinada pasta de dientes porque queremos “dientes blancos y fuertes”. Solo piensen que soñé que las noticias las dicen… bien los que las dicen. Y a veces dudo que no las maquillen, o las digan a medias, o digan cualquiera. No sería tan raro, no? En un sueño, claro. Hablar de la crónica policial y generar miedo hacia el prójimo… una costumbre. (Verdad Nano?)
Al fin de cuentas, se que la muralla China existe (bah, supongo que existe) porque la ví en la tele.
Todo este descreimiento, conducía en mi sueño, por necesidad espiritual del ser humano a buscar algo en que creer.
Y encontraron el consumo. Poseer era todo en la vida.
Se hizo religión. Y encontraron la droga. Y se escaparon un rato, pero cada vez que volvían a la realidad, se hacían más adictos. O encontraron las dos cosas, o se volvieron locos, o se…
La gente reacciona de formas diversas ante la depresión. Ante el no se que hago ni pa donde voy.
Los esquemas tradicionales del dominio por miedo, estan obsoletos la mayoría, y los que aún funcionan, (el miedo al terrorismo, in example) ya genera dudas.
Y es como el cuento del pastor mentiroso. La confianza en algo o alguien se otorga en un porcentaje del 100% y se quita ante evidencias en el mismo porcentaje. No se cree a medias. Se cree o no se cree.
Hay fe o no la hay.
Y buscamos en forma desesperada creer en algo. En momentos desesperantes, sirve hasta la bruja o brujo del barrio. Y… en algo hay que creer… si, pero mejor creámos en nosotros mismos.
Lo que decía al principio. Lo que buscamos tan lejos, está más cerca de lo que pensamos.
Y al creer en nosotros, no sería mala idea creer en una entidad digna. Ya que vamos a ser objeto de nuestro propio culto, no nos engañemos a nosotros mismos. Seámos auténticos.
Propongámonos ser honestos, fiables, limpios de pensamiento y alma, dignos de ser adorados.
Cuidemos el Universo que nos rodea, la naturaleza y respetemos las vidas. De animales (todos, hombres y compañeros de especie) y de vegetales y de minerales.
Y si creemos en nosotros, estamos creyendo en el verdadero Dios o Universo.
Y si hacemos de nostros algo digno, haremos un mundo digno.
Esa es la libertad que no se puede quitar. Nuestra alma como templo sagrado.
Ahí caen poderes que se basan en dominar nuestras mentes, almas y cuerpos.
Y en esos círculos de poder no hay religiones buenas ni sistemas políticos buenos. Todos son malos. Quizás no como un fin en si mismos, la maldad por la maldad en si… sino que en la busqueda y consecuente logro del poder, se hacen malos, dominan, esclavizan, y ante posibles caídas son capaces de cometer los actos más aberrantes que puedan imaginar. Genocidios, matanzas indiscrminadas, atentados, muerte. Todo sea por el fin del poder en sí mismo.
No es elegir a quien votar o no votar, no es elegir a quien considero líder religioso o a quien no. No es creer en este Dios o aquel. Es no votar, así, no hay mas poder, es no someterse religiosamente ni temer el infierno (ni tratar de conquistar el paraíso). No, es pura mierda, nada de eso es real.
Hoy un pibe en moto, que reconozco circulaba en forma imprudente, se murió. Se dio contra un auto y se metío debajo de otro. Las personas que estaban presentes, los que fueron protagonistas del accidente junto con este pibe, estaban preocupados por las consecuencias legales, discutían sobre la culpa de uno o del otro… y el pibe estaba muerto ahí, tirado en la calle, debajo de uno de los autos. Que importaba ya, no? Bueno, no se si importó algo alguna vez.
Suerte que despues me desperté. Era solo un sueño, menos mal.
Hasta la vista babiesssssssssssss


