Que hubiera pasado si Juan no se me cruza en la ruta, si Juan no hubiera tenido la idea de adoptar a Camila, si Camila no hubiera conocido a su novio.

Si el gato de “Grace” no hubiera hecho lo correcto.

Carlitos es mi gato y es producto de esa madeja de acontecimientos casuales o no.

Casualidad o no, Carlitos está exactamente en el momento que más lo preciso. Cuando me siento cagado a palos de pronto un ronroneo se hace sentir.

Te reclama, y te saca de ese “no te lamentes de vos”… no ves que te preciso. Soy el rey (del apartamento) dame toda tu atención.

Siempre está. Igual que las palomas que me golpean la ventana de mañana (ejem…midday ?) Hay que darles de comer y te agradecen con esos sonidos que no sabes bien de donde sacan, pero que dan calma.

No es tan raro. Alberto hacía otro tanto y me quedan sin nombrar muchos ángeles que se hicieron presentes siempre que fue necesario. O Lola, mi ángel permanente full time.

Por eso me encantan los bichos. Porque en la calle se que me miran con complicidad, no se de qué.

Si estoy en un bar (obviooo sentado afuera) el perro de la vuelta va a venir a echarse o a saludarme.

O si estoy estacionado, no es raro que alguno se pare en dos patas y me salude.

O si intentan darmela unos Good boys mientras inflo las ruedas, … aparece uno y pega un tarascón a alguna gamba …

Ángeles? No se. Pero ahuyentan la Dama, que es tan amiga pero que todavía tiene que esperarme. Le pedí un tiempo (largo), porque no estaba seguro (y aún tengo serias dudas).

Les caigo simpático a perros y gatos?… o debería aumentar la frecuencia de las duchas???? Ja ja

Siempre están ahí. Toda una deuda con el banco de favores del Universo.

Supongo que si no lo digo, y a alguien más le pasa, por ahí no se da cuenta.

Hablemos de ángeles es 6 del 6.

Es mejor.

Hasta la vista BBS

    
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