Hola.
Recibo, copio y publico. Vale la pena leerlo e interpretar lo que transmite.
BÚSQUEDA • Jueves 8 de mayo de 2008 • Pag. 50 - por Jorge Cuque Sclavo
—¿ Ves esa que está allí? Es tu hermana. De veras, es esa. ¿No me crees? Es tu hermana. Es más grande que vos y tiene otro color de pelo. Pero es tu hermana. No. No me mires así. Créeme, es tu hermana…
La mañanita de otoño es fresca pero soleada en el balneario casi desierto y ya fuera de temporada. El hombre arrastra un carrito de feria con mantas y ropas, del que cuelgan dos bolsas clasificadas de alimentos perecederos y otros que no. El perrito, un cuzco negro, lanudo y flaco, de patonas cachorras, lo mira sin entender lo que el hombre le dice. Pero caminan felices, como todos los hombres con perro y los perros con hombre. Ese hombre conoce a todos los perros del balneario. Y todos los perros lo conocen. Los que fueron suyos y los que no. Que algunas veces son varios. Sobre todo después de las vacaciones, cuando la gente cansada del juguete o de la licencia, los deja abandonados para que este hombre los adopte y le acompañen en esa larga licencia que vive vaya a saber desde hace cuánto tiempo. Algunos de ellos son perros libertarios que rompieron esas cadenas o piolas que les cuelgan del cogote ahora, a modo de babero. Seguramente buscaban un futuro mejor. Y qué mejor que el que les da este hombre, sin gurises que los judeen ni casa para vigilar y que conoce todos los lugares donde ir a buscar comida cuando la temporada se pone jodida. Es el momento en que los perros cansados de los hombres se ponen a buscar a los hombres cansados de los hombres.
Por otra parte, saben que este hombre no los atará a la bicicleta esa que le prescribió el médico para que adelgazara esos quilos que tiene de más. Porque ¿qué culpa tiene el perro de que este hombre coma como una bestia y lo obligue después a trotar?
¿Qué culpa tiene el perro de que a aquel hombre le guste la caza y lo lleve a perseguir como loco a infelices perdices cuando su propio código genético está preparado sólo para cazar ratones?
¿Qué culpa tiene él de que a este hombre le guste la pesca y lo lleve a aburrirse en el muelle, obligándolo a oler esa peste de animales y hasta a consumirlos, luego que nadie de la familia quiere probar tamaña porquería? ¿Por qué no se consigue un gato y me deja tranquilo?
Este perro suplente de balneario se queja porque ignora que la condición de perro titular en la ciudad tampoco es más halagüeña.
También los hacen trotar quilómetros por la rambla. “Si quieren cuidarse el físico y ponerse doraditos y flacos, que corran solos. Pero que no me metan a mí que ya bastante tengo con cuidar mis pulgas que son mi único pasatiempo”
Otros los usan para cargarse a la rubia que está buenísima, esa de la perrita beagle, “pero es muy joven para mí, tanto como la rubia para él, pero sobre todo cómo va a hacer la pobre bicha para bancarse mi lomo de ovejero encima. Y además en la rambla no hay un puto árbol. Me gustaría verlos a ellos…”
De esos perros de balneario hay unos pocos que sobreviven a ese berretín de las vacaciones o la licencia y los traen para la ciudad. Los pobres vienen de la vida libertaría y pasan a vivir en la cárcel de un departamento. Son perros que viven su exilio entre vacunas, patentes,
estéreos, computadoras y mantitas mariconas. Tal como esos nenes que en verano los hacían trotar felices en la arena, ahora conocen las obligaciones de la escuela, donde les enseñan a sentarse, a cruzar en las esquinas y hacer todas sus necesidades a horario.
Y lo que es peor, muchas veces los ponen a desarrollar una vida social paseados por profesionales, compartiendo sus caminatas con perros cero falta, obligándolos a no desviarse del pelotón y hacer buena letra, como si fuesen de visita a un museo con la maestra de la escuela. Por eso sufren tanto cuando ven a un perro rantifuso que les recuerda su antigua libertad y que, en pleno rostro los provoca como sobrándolos:
—¡Maricones! ¡Carneros! ¿No les da vergüenza?
Los más felices de estos perros exiliados son los que salen de noche. Les hace acordar a aquellas noches de su vida de tauras, cuando salían a buscar en largos peregrinajes matreriles los restos de los asados veraniegos y roían luego los huesos a la luz de las brasas, afilando sus dientes para futuros duelos criollos.
A estos nocturnales, generalmente los sacan a pasear esos veteranos que a la vuelta del trabajo se encontraron con la familia enchufada a teles, compus, Ipod, celulares y otras yerbas. Y que la única cola que se movió para festejar su regreso fue la de su perro.
A uno de estos hombres-perro fue al que vi, hará un par de tardecitas, arrimándole un tarrito de análisis para orina a un boxer dócil y buenazo que tenía esa mirada mística y como perdida que tienen los perros al momento de hacer sus necesidades. Hombre y perro estaban en eso cuando pasó una camioneta y el que la manejaba le gritó con ese ánimo patotero que tienen los tipos de las camionetas que se quieren hacer los camioneros:
—¡Veterano! ¡Si vendrá mal lo del ierrepeefe que tenés que ordeñar al perro!
Sin palabras.
Hasta la vista BBS!
Tal vez sea la palabra que menos me agrada. La intolerancia no conduce a ninguna parte. Solo estanca los procesos lógicos de una sociedad libre.
Hay muchas formas de intolerancia, pero su común denominador es sin dudas el control de las libertades.
Los derechos de una persona terminan donde comienzan a afectar los derechos de otras personas. Ni un cm. antes ni uno después.
Hoy, hablamos del alcohol. No me afecta en lo personal, dado que no lo consumo.
Pero es una situación molesta lo que estan generando. Porque se cometen excesos de poder, creo que hasta merecedores de análisis, de estar en contra de libertades individuales.
Hay cosas que estan bien. No hay duda de ello. Incitar al consumo, si bien puede resultar en buen negocio, no es algo que me oparezca adecuado. Tampoco esta ley ridícula que lleva a las personas que gustan de beber alcohol a poco menos que seres despreciables, peligros sociales, marginados…
Lo mismo pasó con los cigarrillos. Habían caminos del medio. Fumo y no voy a dejar de hacerlo porque a alguien no le parezca bien. Por suerte mi autoestima es buena, soy seguro de mi mismo, y me afecta poco el asunto. Sin embargo, al enterarme que el 24 de agosto se multo a un local (Hotel Riviera) porque los fumadores estaban afuera “pero bajo un toldo de entrada” me parece nefasto. Lo mismo de la distancia mínima que habría que guardar para fumarse un pucho respecto a otra persona.
En países con más sentido común, se crean lugares donde la opción es para fumadores. Va quien quiere.
Respecto al alcohol, es más ridículo aún. Salvo que seas quien maneja un coche, lo demás es una invasión de derechos.
No me parece mal la idea de desalentar el consumo de cigarrillos y alcohol. Es buena cosa. Pero no se logra de esta manera “totalitarista” de proceder. Se logra educando. No hay otro camino.
El 24 de agosto fue un fracaso. Viví muchos, se de que hablo.
Y se va a terminar esa fiesta de la pocas que tienen ese distintivo uruguayo. Algo que hace bien a la cultura popular de un país. Malas organizaciones donde edades mezcladas dan resultados nefastos, y previas advertencias a no hagas esto, no podés aquello, no, no, y muchos no!
Para empezar es una fiesta. En las fiestas se festeja. Se toma, se fuma, se abstraen las personas de muchos problemas que le rodean y disfrutan de un momento que da fuerzas. Socialmente son importantes, porque el relacionamiento entre las personas lo es. Si no fuera así, quitemos el concepto de sociedad como tal.
No fumes delante de los demás. Muy lógico.
No manejes si tomaste alcohol. Muy lógico.
Pero esta parafernalia de medidas solo demuestran la debilidad de quienes las ejercen. Los seres humanos, somos, o al menos pretendemos ser libres. No nos molesten con eso.
Si alguien maneja ebrio, retiren la licencia de conductor. Listo. No junten dinero de multas para poder llegar a lo que pide Adeom.
Los veo menos severos con ellos. Claro, reaccionan con contundencia y los demás somos ovejitas?
Acaso deberíamos decir, no me gusta lo que hacen suspendemos el pago si el servicio no existe?
Me suena lógico. El problema es de los gobernantes, y lo sufre el pueblo. Total, siempre es así.
Fumar hace mal, tomar hace mal (algunos médicos afirman que si es con medida, es beneficioso para la salud, nuestro Tannat, por ejemplo es antioxidante y vasodilatador sin no hay excesos).
También hace mal comer comida basura si tenés dinero y simplemente basura de contenedores si no lo tenés.
El deporte es bueno. Pero no recibe apoyos ni estímulos. Olimpíadas vergonzosas a la vista.
La educación como ya lo hablamos, no parece prioritaria. Ser profesor o maestro deberia ser el título más respetado.
Y la seguridad es un derecho que no pueden no cumplir.
Los cambios, hasta ahora al menos, no los encuentro. Tal vez algún parche mal puesto. No pasa de ahí.
A que me refiero? Explico. Si me duele la cabeza, hay dos opciones. Me tomo un calmante y no me entero porqué me dolía, o me hago un análisis para ver la causa del malestar.
Esto es igual. Un calmante es un parche. Nada definitivo. Y solo aplican parches aludiendo a herencias malditas que ya me suenan a idiotez, porque siguieron defendiendo esos puntos con alma y vida.
Botnia era herencia maldita. La deuda externa no había que pagarla. Solo por citar dos items.
Lo único que veo es censura e intolerancia. Leyes totalitaristas mal pensadas y peor aplicadas.
Leyes que atentan contra libertades inalienables de la privacidad y opción individual.
Va a seguir la comida chatarra, y luego un inspector seguramente verifique si me pongo el condón correctamente.
Ahora, si alguien me mata en la calle, soy solo una estadística más para la sensación térmica. Y la drogadicción sigue en aumento.
Gobernar no debe ser sencillo. Pero antes de dar un paso, se debería pensar y repensar una y otra vez, y luego contar hasta diez.
No se quien asesora o inventa estas ideas ridículas. Pero como ya dije, transfieranlo a alguna estación de AFE de las que estan cerradas para mantenimiento.
Que las personas no fumen, no tomen y coman sano, lleva tiempo. Mucha educación, y políticas no represivas.
Festejen? Que mierda vamos a festejar?
Hasta la vista BBS!
Hola
Por muchos motivos, esta decisón resulta difícil.
Aprecio mucho los comentarios de muchas personas.
El email, siempre estará abierto para eso.
Pero se ha hecho engorroso, muy insoportable y difícil, encontrar un comentario con sentido constructivo, y que no busca “backlinks”.
Una lástima. Si fueran más vivos, comentaran en serio, y construyeran el link sería atrapante sin dudas. (Además, hay algo que se llama NOFOLLOW y que se aplica en todos los casos…)
Por ese motivo, no quiero malos entendidos, los comentarios ya no estarán habilitados en los futuros artículos.
Reitero, email siempre abierto.
Espero me entiendan.
Gracias
Daniel

