
Una de las frases favoritas de mamá cuando era chico.
Está bien. Se que las peleas en el campito, eran cosa de todos los días. Siendo sincero conmigo mismo, jamás comencé una. Nunca. Pero tampoco dejaba pasar una, ese era el problema.
Por eso la frase de mamá. “Explicáles, que lo que están haciendo está mal, habláles, no pelees, vas a ver que la reacción va a ser buena. No es necesario llegar a pelear”…
Eso pensaba mi mamá. Lo piensa también hasta el día de hoy. Mamá es muy buena. Y no es una alusión a la frase tan conocida.
El mundo de mamá en su infancia fue distinto al de mi infancia.
El mundo de hoy es diferente también.
Claro, las distancias eran mucho menores. No había extrema marginación, y uno tenía compañeritos de escuela de los más diversos barrios de Montevideo. Hoy alguno de ellos, intransitable.
No voy a nombrarlos, puede herir sensibilidades, y no hay peores ciegos que los que no quieren ver.
Todo es demasiado confuso hoy en día. No estamos siquiera preparados para vivir lo que estamos viviendo.
La ministra dice que no es para tanto. Pero sabe que el pánico es peor. Pide que no se posean armas. Pide tranquilidad y confianza y a esos efectos trata de solucionar problemas económicos internos y desplegar más efectivos policiales.
Pero que pasa cuando eso comienza a funcionar? Como actúa la justicia? Tema aparte.
Es muy fácil escudarse en que un fallo judicial, aún plagado de ilógicas resoluciones sea siquiera discutido.
Entiendo lógicamente que la última palabra debe tener dueño. Entiendo que es difícil vivir sabiendo que quien mató a alguno de tus seres queridos, ríe. Y que si tomaste una resolución en el momento, seguramente vayas preso. Aún cuando él queda libre.
Los menores de edad. Niños.Adolescentes. No imputables.
Hay que definir que determina ser niño, adolescente y por lo tanto inocente o conflictivo, y que es lo que hace a alguien absolutamente responsable de sus actos, a pesar de la edad. Dieciocho, ya es un número obsoleto. Muy obsoleto.
Hoy como todos los días la crónica policial es aberrante.
Hoy ví en la tele una encuesta que me dejó bastante sorprendido. La gente no razona, no sabe, o su ilusión es infinita.
Una señora, seguramente una buena persona, decía que esto se combate dándoles trabajo ” a esas personas”.
No. Disculpe Doña. No quieren laburo, se lo puedo asegurar. No tienen esa formación, no llegan ni a pensarlo. Eso solo le sirve de excusa a los abogados defensores y los que gustan de llenarse la boca con DD HH para que gente como Ud., de buenas intenciones, honrada, les crea.
Otra persona, seguramente de bien, y con más estudios, proponía educación y deportes. Eso los sacaría de la vida que llevan.
No señora. Ud no sabe lo que es la adicción a la pasta base. No interesa trabajar, ni estudiar ni hacer deportes.
Solo interesa la droga, y la forma de conseguirla es para ellos un método. El camino más corto sin importar cual sea.
Uno de los entrevistados, dijo no temer, y que tenía arma. Armado?! esa fue la expresión en casa.
Me pareció que si bien no sabía si eso era cordura, me refiero a tener un arma, era al menos el que tenía las cosas más claras.
Los demás, algunos promovían la justicia por mano propia (atención señores jueces! actúen antes que llegue la gota que derrame el vaso), y otros decían vivir con miedo, encerrados y saliendo a la calle lo estrictamente necesario.
Porqué las personas están armadas?
Porqué hay gente que promueve la justicia por mano propia?
Porqué hay gente que teme?
Creo, que da para una reflexión profunda.
Una reflexión que no pasa ni cerca de la actuación policial, o de la Ministra del Interior.
Una reflexión más “Suprema”.
No quisiera pensar que los Supremos piensen como mamá, y que propongan “Explicáles..”
Ya no entienden. Ya no hay explicación.
Hasta la vista BBS

